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TIPOS Y RESISTENCIA APROX. DE LOS CORDINOS

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LAS PARTES DE LA CUERDA DE ESCALADA

1.- CAMISA Es el revestimiento exterior de la cuerda. Protege el alma de los deterioros mecánicos y otras influencias externas. Confiere a la cuerda su estructura superficial y determina su facilidad de manejo. La camisa de una cuerda simple viene trenzada alrededor del alma con un telar dotado de 48 bobinas y contiene cerca de 25.000 hilos. La impregnación del alma con líquidos específicos permite el desarrollo de tratamientos especiales impermeabilizantes y antiabrasivos. Normalmente la camisa está coloreada muy vistosamente (con tonos fluorescentes) para hacer la cuerda visible incluso en condiciones de poca luz o niebla, y para dar resalte al recorrido de la cordada. El alma por el contrario es de color blanco, para manifestar de forma evidente los posibles deterioros de la camisa permitiendo un mayor control. Y por tanto seguridad.

2.- ALMA Es la parte interna de la cuerda, el elemento que define las características dinámicas de la cuerda, la resistencia y el alargamiento. El alma de una cuerda de 11 mm de diámetro está compuesta por cerca de 50.000 hilos de un diámetro de 30 milésimas de mm. Para respetar las normas, el peso del alma debe superar en más de un 50% el peso total de la cuerda.

Una curiosidad: en una cuerda de 11 mm de diámetro y de 50 m de largo, hay casi ¡¡ 4.000 Km. de hilos !!

 

LA CALIDAD

Resistencia a las caídas, fuerza de choque, elasticidad, flexibilidad, alargamiento, desplazamiento de la camisa, resistencia a la abrasión, neutralidad a la torsión e impermeabilidad: estos son los parámetros técnicos sobre los que basar la evaluación de la calidad de una cuerda.

El valor de "anudabilidad", por ejemplo, es el índice de flexibilidad de una cuerda, cuanto menor sea este valor, mayor resultará su flexibilidad. Las cuerdas con altos valores de "anudabilidad" (más de 0,8 veces el diámetro de la cuerda) tienden a rizarse fácilmente. Las cuerdas demasiado rígidas -además de la dificultad para anudarlas- potencian el riesgo de un mal bloqueo de los nudos, con el peligro de que éstos se deshagan de improviso accidentalmente. Los nudos son más fáciles de hacer y permanecen más seguros en cuerdas más blandas y flexibles.

También hay que prestar atención al deslizamiento de la camisa sobre el alma. El valor ideal aquí es O mm. Es muy importante que este deslizamiento no varíe, sobre todo después de un uso prolongado. Los deslizamientos eventuales provocan modificaciones de las características de la cuerda haciéndola muy vulnerable a la abrasión. El alargamiento residual es un valor que muestra las variaciones de la longitud de una cuerda expuesta a un peso de 80 Kg. Los índices bajos, inferiores al 5%, indican predisposición a la rigidez. Al subir por la cuerda, en el izado de pesos y en todas las situaciones en las que se somete la cuerda a tensión, el alargamiento relativo debe ser limitado. Pero en cambio en pequeñas y medianas caídas será necesario un margen de alargamiento amplio para la amortiguación. Estas exigencias antagónicas requieren un adecuado equilibrio.

El número de caídas soportables nos da la reserva de seguridad de una cuerda. Dado que éste es el elemento más importante, el número de caídas nos da una indicación indirecta de la duración de una cuerda. Obviamente cuanto más alto sea el número de caídas, más amplia será la reserva de seguridad de la cuerda. Otros valores que nos indican el nivel de seguridad de una cuerda, son la resistencia a la rotura y la resistencia sobre ángulos que señalan la máxima carga soportable por la cuerda sin romperse, cuando se cargan sobre cantos agudos en el primer caso, o sobre mosquetones en el segundo caso. El segundo valor es generalmente inferior al 30% respecto al primero. También los nudos contribuyen a reducir la resistencia a la rotura en un porcentaje del 25 al 45% por cada nudo. Analizaremos ahora la fuerza de choque como parámetro de! comportamiento dinámico de la cuerda. Expresa la cantidad de fuerza que opera sobre el cuerpo humano en las condiciones de caída previstas por las normas. Para comprender mejor su significado, es necesario analizar qué le sucede a la cuerda durante la caída: cuando el alpinista cae una distancia igual a la longitud de la cuerda, ésta empieza a estirarse ejerciendo una progresiva resistencia que sostiene el cuerpo que cae, alargándose. Esta resistencia alcanza su valor máximo, la fuerza de choque, en cuanto la energía desprendida por la caída es absorbida por la elasticidad del material. Una parte de la energía de la caída se transforma en calor a causa del roce con los mosquetones, los nudos, la propia roca y en el interior de la propia cuerda. Por este motivo, después de una caída la misma cuerda pierde parte de sus propiedad originales y su uso se deberá limitar según el número de caídas de factor dos indicado por el fabricante.

Examinaremos ahora las características técnicas que podemos definir como opcionales: los tratamientos impermeabilizantes y antiabrasivos. Al ser utilizadas las cuerdas dinámicas en condiciones de humedad (nieve, lluvia) absorben temporalmente una cierta cantidad de agua, que si bien no las perjudica en términos generales, sí provoca que aumente considerablemente su peso (justo lo contrario de lo que sería de desear). Por este motivo los tratamientos impermeabilizantes han encontrado una gran difusión, ya que hacen la cuerda hidrófuga impidiendo la penetración del agua en su interior. Las cuerdas modernas son tratadas para aumentar la resistencia a la abrasión de manera que incrementen su duración. Al escalar la cuerda roza continuamente contra el equipo y la roca, los hilos de la camisa se van deteriorando y los extremos de estas fibras sobresalen de la superficie de la camisa formando las llamadas "pelusas" o "flores". Este fenómeno empobrece las características de la cuerda de manera directamente proporcional a la cantidad de fibras dañadas. El tratamiento antiabrasivo desarrolla una función de protección de la camisa, haciendo sus fibras más compactas y menos sensibles a la acción mecánica de los agentes externos, sin reducir especialmente el índice de flexibilidad, lo que le haría perder facilidad de manejo. En general, un tratamiento antiabrasivo garantiza una duración mayor del 30% respecto a las cuerdas no tratadas.

 

LOS CORDINOS

Los cordinos son cuerdas más finas construidas con la técnica de alma y camisa. La compacta forma cilíndrica de los cordinos los hace resistentes a la abrasión, porque no presentan ángulos netos al contrario de lo que ocurre en el caso de las cintas tubulares o planas. El desgaste es mucho más rápido en las cintas pues no poseen una camisa que las proteja, mientras que los cordinos sí disponen de dicho "salvavidas". Para los cordinos rigen los siguientes criterios de selección: alta resistencia a la tracción, alargamiento reducido, bajo peso, polivalencia, flexibilidad equilibrada, resistencia a los rayos ultravioletas y obviamente resistencia a la abrasión. Los cordinos son económicos y muy útiles. Se utilizan esencialmente para anillos, nudos Prusik, fisureros y cuerdas auxiliares.  Para los empotradores es mejor utilizar cordino que cinta, ya que ofrecen una mayor resistencia al tirón.

En los últimos años se ha introducido un nuevo tipo de cordino: el que utiliza fibras aramídicas, tipo Kevlar, una tecnología innovadora desde el punto de vista de la seguridad. Las prestaciones de estos cordinos en cuanto a resistencia a la rotura, ligereza extrema, volumen y diámetros mínimos, alcanzan valores impensables con el empleo de los materiales tradicionales. Sobre todo, gracias a la construcción más rígida y más compacta, se introducen más fácilmente en estrechos puentes de roca. Sin embargo NO es aconsejable el uso de los cordinos de Kevlar como cuerdas auxiliares en la progresión o para prusiks, deslizan fácilmente.

 

LAS CINTAS

Las cintas son productos textiles de forma plana o tubular. La resistencia al tirón viene determinada por las fibras de la urdimbre, dispuestas en paralelo al eje longitudinal. Las fibras de la trama perpendiculares a las anteriores, tienen la única función de estabilizar el tejido. La forma plana de las cintas es ventajosa para el cuerpo humano, al repartir el peso sobre las extremidades y la cintura (confección de arneses), además de facilitar su cosido. Las cintas se utilizan sobre todo para arneses, cintas exprés, anillos, portamateriales, estribos, etc. Importante: dada la tendencia que experimenta la cinta a resbalar sobre sí misma bajo grandes pesos, todos los nudos que se utilizan normalmente con las cuerdas son inválidos para las cintas.

En general las cintas tubulares son menos rígidas y se anudan mejor que las cintas planas. Las cintas cosidas son más resistentes que las anudadas y ofrecen mayor seguridad. Tras un uso constante conviene verificar regularmente el desgaste de las costuras de las cintas, operación facilitada por el contraste de color de la cinta con los hilos de la costura. Una norma reciente ha introducido la clasificación visible de la resistencia a la tracción de las cintas planas y tubulares por medio de líneas longitudinales en color diferente de la misma cinta y que significa que por cada línea longitudinal, la cinta ofrece una resistencia de 500 Kg. a la tracción.

 

VIDA UTIL PARA CUERDAS DINAMICAS Y CORDINOS 

Vida útil = tiempo de almacenamiento antes de la primera utilización + tiempo de utilización.  La vida útil depende de la frecuencia y de la forma de uso. Los esfuerzos mecánicos, los rozamientos, los rayos UV y la humedad degradan poco a poco las propiedades de la cuerda. Debemos subrayar que, con el uso, la longitud de la cuerda puede disminuir hasta un 10% a costa de aumentar su diámetro. El tiempo de almacenamiento en buenas condiciones, es de 5 años antes de utilizarse por primera vez sin afectar a su futuro tiempo de utilización.
Tiempo de utilización:

-          Utilización diaria e intensiva: 1 año.

-          Utilización semanal e intensiva: 2 años.

-          Utilización diara en temporada e intensidad media: 3 años.

-        Utilización semanal en temporada e intensidad media: 5 años.

-        Alguna utilización durante el año de intensidad media: 7 años.

-        Utilización muy ocasional de poca intensidad: 10 años.

Atención : se trata de tiempos de utilización indicativos. Una cuerda puede ser destruida en su primera utilización. Es el control el que determina si el producto debe darse de baja antes. Un almacenamiento apropiado entre utilizaciones es esencial. El tiempo de utilización nunca debe superar los 10 años. La vida útil (almacenamiento antes de utilización + vida de utilización) está limitada a 15 años.
La cuerda tiene que darse de baja lo antes posible:

-          Si ha detenido una caída importante, de factor próximo a 2.             

-          Si al inspeccionarla, el alma está dañada.

-          Si la funda está muy gastada.

-          Si ha estado en contacto con productos químicos peligrosos.            

-          Si hay cualquier duda sobre su seguridad.